Si esta imagen no te emociona, no te gusta el cine de verdad

jueves, 24 de marzo de 2011

EL APARTAMENTO




Volvemos con Jack Lemmon para hablaros de la fantástica película de Billy Wilder “el apartamento” que, junto con Shirley Maclaine, confieren a la cinta un sabor agridulce muy especial.

Es una película con alma de sencillez, te hace ponerte rápidamente en el papel de ambos personajes. Jack Lemmon, interpreta a Buddy Baxter, un contable de Nueva York que utiliza unos medios poco ortodoxos para conseguir ascender en la empresa. Es un personaje del que sentimos lástima y ternura al mismo tiempo; En su monotona y aburrida vida tiene una motivación laboral que le hace tener cierta esperanza de progreso, porque en el fondo no tiene nada más que eso en su triste vida. Como espectador sientes que le toman el pelo, quizás el personaje sea muy consciente de eso pero no puede hacer otra cosa que aguantar, hasta que aparece Shirley Maclaine, que interpreta a una joven ascensorista, Fran Kubelik, soñadora y dulce que cree fervientemente en el amor, aunque el amor que ha escogido solo le trae sufrimiento.



Son dos personajes que tienen una motivación, cada uno la suya, y pese a lo mal que lo pasan siguen adelante porque ¿que más pueden hacer? La combinación de ambos es perfecta, son sensibles, delicados y tiernos y caminan juntos hacia algo mejor sin apenas enterarse. Estas pendientes de ellos constantemente y te provocan muchas sensaciones, te ríes y te entristeces a la vez. Es una película que combina muy bien el drama con la comedia, lo hace de forma muy natural y sencilla, contando tal cual es todo, sin ocultar nada, con las miserías propias de sus vidas y con detalles muy agudos que te hacen sentir pena por ellos. Nos dan una visión perfecta de lo que se vivía en los años 50.



Una de las escenas que me parece genial es cuando Jack Lemmon, Buddy, prepara unos espagueti canturreando y los escurre con una raqueta de tenis. Esta película tiene esas genialidades que le van quitando peso dramático a la película para que puedas verla con cierta sonrisa decaída.


Las localizaciones acompañan a esta película en todo momento así como la música. El pequeño apartamento desolador de Buddy es genial para esta película, la mesa pequeña donde cena solo nos cuenta sin palabras la soledad del personaje.




El gran plano general de la oficina con todos sentados trabajando es fantástico, es como un tunel angustioso donde la rutina y el tedio es la único que existe y de lo que no puedes escapar. El atrezzo es inmejorable, el espejo, la botella de champán, la llave, todo suma en esta película y hablando de personajes secundarios os diré que son muy buenos, sobre todo el vecino doctor que le da ese cambio de ritmo cómico a la película para que uno se relaje y descanse de tanta fatalidad.



El apartamento es una obra maestra que te hace darte cuenta y preguntarte el porqué ya no existe esa pureza interpretativa y argumental y esos diálogos tan medidos y perfectos. En la sencillez al contar las cosas esta la esencia del buen cine, no hay que buscar retorcimientos para contar algo, ni sofisticaciones postmodernas, no hace falta que tengamos que estar toda la noche reflexionando sobre algo que vemos dándole mil enfoques. El secreto es saber contar una historia sencilla que no aburra. Eso solo lo saben hacer los grandes como Billy Wilder que se encarga de ponernos delante de las miserias humanas de una manera cómica y trágica a la vez para que pese a que sepas que es lo que hay, sonrías y no sientas que nada merece la pena si no todo lo contrario.



Os recomiendo esta película por su esencia de cine clásico y por despertar en nosotros sentimientos nobles de ternura. Gracias Wilder.



 

miércoles, 23 de marzo de 2011

ADIÓS ELIZABETH, OCUPA TU LUGAR COMO ESTRELLA


Gracias Elizabeth, por darnos tantos momentos buenos, por hacernos sentir lo que tu sentías en cada una de tus películas. Con tus ojos violetas nos ha mirado, nos has amado y nos has dejado tristes, muy tristes. Tu perdida es una perdida que no queríamos que llegase nunca, pese a que sabíamos que estabas ingresada desde hace dos meses, no queríamos imaginar tu perdida porque eres un ícono, una estrella que ahora ocupa su lugar junto al gran Paul Newman y tu gran amigo Rock Hudson cuya pérdida lamentaste tanto que hizo que tu generosidad se centrase en la lucha contra el sida.

Tu calidad interpretativa era algo extraordinario, difícil de superar. No quiero que te vayas sin saber que aquí tienes una admiradora que seguirá viendo tus películas y soñando como tú soñabas.


Con tus siete añitos ya debutaste con “hombre o ratón” y con diez años en la película de la metro “Lassie”. A partir de ahí nos has dado más de lo que estábamos dispuestos a recibir.

Has vivido intensamente y te has enamorado de verdad, siempre tuyo será Richard Burton, aquel hombre que conociste en la película “cleopatra” y que a partir de ese momento vuestras almas se unieron para siempre, vuestra relación fue difícil y tormentosa pero os mereció la pena, no pudisteis estar juntos pero los dos os echabais de menos y os amabais en una película que nunca fue más real como vuestra propia vida. Richard te adoraba y pensaba de ti que eras de una belleza única y extraordinaria y a tu lado, Greta Garbo y Sarah Bernhardt, le hacían reír, tal y como él decía.



Luchaste con tu salud en más de una ocasión, pero ahora te reclaman otras estrellas que tanto te echan de menos y te quieren tener cerca. Ve con ellos y descansa. Tu legado perdurara siempre en nuestros corazones.

martes, 22 de marzo de 2011

LA EXTRAÑA PAREJA


Esta vez toca mi homenaje particular a dos grandes del cine. Jack Lemmon y Walter Matthau, dos actorazos que se unieron por primera vez en 1968 para interpretar la divertida comedia de la extraña pareja de Gene Sacks además de “en bandeja de plata” de Billy wilder.


La obra teatral del dramaturgo y guionista judío de origen neoyorkino, Neil Simons cuyo título original era “the Odd Couple” fue llevada al cine por Gene Sacks con el título de la extraña pareja, donde Simons colaboro con Sacks en la elaboración del guión cinematográfico. Gene Sacks os sonará de la película de “descalzos por el parque” obra también de Neil Simons donde Jane Fonda y Robert Redford hacen de esta película una comedia romántica encantadora. Con la extraña pareja Lemmon y Matthau empezaran a formar un dúo que les hará participar en varias películas juntos.




La extraña pareja está casi íntegramente rodada en interiores, el director de fotografía, Robert B. Hauser utilizo un formato panorámico scope Panavisión. Hay algún exterior como la azotea o la llamada en la cabina telefónica, en la calle. Los planos detalles nos dan mucha información sobre el hilo argumental de la película y tiene muchos planos generales que engloban a todos los personajes, magníficos secundarios, lo que le confiere un ritmo muy dinámico a la cinta con esas divertidas partidas de pocker y esas sexys vecinas que son invitadas a cenar.



Cuentan que Simons, el dramaturgo, se baso en su hermano, Danny, que también era escritor, para escribir la historia, ya que el pasaba por una situación de separación y compartía piso con el agente teatral, Roy Gerber, el cual también estaba viviendo una situación de separación. En un principio Danny, el hermano de Simons quiso empezar a escribir la historia pero al final se la cedió a su hermano.

Jack lemmon interpreta a Félix, un divorciado ordenado, maniático y aprensivo, y Walter Matthau, que interpreta a Oscar, otro divorciado, todo lo contrario a Félix, desordenado y con sus propia filosofía de vida, ambos personajes no tienen desperdicio, nos cuentan algo muy básico en la vida cotidiana como la convivencia entre dos personas. Esta tan bien llevado que no necesitas grandes giros ni un argumento complicado porque tal y como trascurre la película te va dando todo lo necesario para pasar un buen rato de comedia inteligente.




Son dos actores perfectos para esta película, encajan de una manera magistral y no dejan de arrancarnos una carcajada cada vez que entabla una conversación de diálogos tan chispeantes como ellos en una casa donde el largo pasillo me parece un gran acierto. Son dos personajes antagónicos que intentan sobrevivir a su manera. Es una película que despierta cariño hacia los dos personajes, no te inclinas ni por uno ni por otro, ambos son encantadores con todos sus defectos y virtudes y así nos lo hace saber Sacks, dando a cada personaje una fuerte personalidad desde el principio, se nota que Gene Sacks también era director de teatro ya que tiene la esencia de una obra de teatro.

  
Estos dos actores merecen un homenaje particular porque son dos actores que me han hecho pasar momentos muy divertidos. No quiero cerrar la crítica sin comentar la gran amistad que tenían ambos. Se cuenta que se conocieron en 1960 en un restaurante. Walter Matthau comía un bocadillo. Jack Lemmon entró en el local y pidió gambas fritas con chocolate helado a lo que el primero le reprochó: "¿Cómo puede pedir una cosa así en un restaurante judío. Lemmon sólo contestó "¡Hola!" pero fue suficiente para que se hicieran inseparables. Walter Matthau murió el 1 de Julio de 2000 y Jack Lemmon se quedo muy afectado, falleciendo al año siguiente, el 27 de Junio de 2001.



Cuando una película es buena no necesita de mucho, buenos personajes y magistrales diálogos. Merece la pena ver esta entrañable película o volverla a ver de nuevo porque la esencia de la comedia de cine clásico, que tanto admiro, está bien reflejada en ella.








viernes, 18 de marzo de 2011

LA GATA SOBRE EL TEJADO DE CINC



Aún no os había hablado de mi película preferida y ya es hora. Se trata de "La gata sobre el tejado de cinc" (cat on a hot tin roof) estrenada el 24 de Marzo del 1955. Su título original es "un gato sobre el tejado caliente" pero en el título español pusieron  "la gata sobre el tejado de cinc". Fue llevada a teatro por Elia Kazan quién también dirigio otra obra de Williams titulada "un tranvia llamado deseo" con el inolvidable Marlon Brando. 


Esta película dirigida y coguionizada por Richard Brooks, nombre de pila Ruben Sax, es una adaptación de la obra de teatro de Tennessee Williams. Brooks fue nominado como mejor director y como mejor guión adaptado por esta película y otras como semilla del mal, los profesionales y a sangre fría. Se llevo un óscar como mejor guión adaptado con la película Elmer Gantry donde Burt Lancaster consiguió el óscar al mejor actor principal.  También adapto otra obra de williams, dulce pájaro de juventud, donde vemos de nuevo a Paul Newman. Tal y como dice Jean Luc Godard, Brooks es el sargento York de la dirección cinematográfica, con su pelo cortado a cepillo y la pipa en la boca

Nos encontramos con una película cuyos temas, comunes hasta el día de hoy, aunque levemente censurados en la película, son tratados de una forma tan extraordinaria que no te cansas de ver y escuchar unos diálogos que a mi parecer son sublimes. La envidia, la codicia, el amor y el desamor, todo se mezcla en la película y todo se entiende a la perfección. Es una película cargada de sentimientos que nos hace estar atentos a cada gesto y a cada palabra. Los diálogos son de un ritmo maravilloso, cada palabra se ajusta a su lugar como un engranaje y los personajes están muy bien dibujados. Tiene el sabor de una obra de teatro llevada a la pantalla de forma magistral, con localizaciones perfectas para cada situación, según la carga dramática del momento.



En cuanto al reparto, espectacular Paul Newman que interpreta a Brick, hijo de un adinerado sureño, junto con Elizabeth Taylor que interpreta a Maggie, esposa de Brick, ambos tienen una química especial y sus actuaciones no tienen desperdicio alguno, los movimientos y los gestos son perfectos, el lenguaje no verbal de esta película tiene un gran peso. Elizabeth Taylor, se vuelca de lleno en la película pese a que durante el rodaje le comunicaron la inesperada muerte de por entonces su marido, Mike Todd. Una de las escenas que me parece espectacular de Maggie, la gata, es cuando se cambia de medias en la habitación frente a la mirada atenta de Brick. Hay en la película escenas sublimes, que por sí solas, sin palabras, cuentan mucho. Otra escena fantástica, que también es una de mis preferidas, es cuando brick se encierra en el baño y agarra con suavidad un camisón que está colgado detrás de la puerta, abrazándolo y oliéndolo como si de la propia Maggie se tratara.





No debemos olvidar al increíble Burl Ives, que interpreta al padre de Brick, sureño adinerado que acumula riquezas en lugar de amor y que durante la película el personaje crece y evoluciona de una manera maravillosa. Me voy a detener un momento para hablaros de este actor, Burl Ives, porque me parece que hace una actuación impecable. Os diré que Burl Ives era cantante, tocaba el banjo entre otros y también tuvo su propio show radiofónico, ¿Qué os parece? Se caso con la guionista Helen Peck y ese mismo año actuó como cantante cawboy en la película Smoky (1945), a partir de entonces actuó en varias películas, llego a obtener un óscar como mejor actor de reparto en la película “horizontes de grandeza” pero nunca dejo de cantar, teniendo una larga discografía. En la gata sobre el tejado de cinz borda al personaje, quizás el haber nacido en Illinois le influyese a la hora de interpretar a un hombre sureño, sencillo, sincero y natural.




La palabra clave para esta película es mendacidad, tal y como se dice en la película “huele a mendacidad”. Los antagonistas de esta película son perfectos, eligiendo a una actriz que borda el papel, Madeleine Sherwood, que interpreta a Mae, la cuñada de Brick. Nada más aparecer la coges manía, es inevitable, ella y sus monos chillones, sus pequeños monstruos cuellicortos, tal y como los describe Maggie en la película, hacen que te den ganas de pegarle dos gritos. El hermano de Brick, Gooper, interpretado por Jack Carson, hace también un papel extraordinario teniendo que soportar a su esposa, Mae, convirtiéndose en un pelele que no encuentra su lugar en la familia.



Es sin duda una de las mejores adaptaciones de la obra de Tennessee Williams, pese a la censura de la época. Si no la he visto cien veces no la he visto ninguna. Es una película, que cada vez que la veo, descubro cosas nuevas. Os la recomiendo y como siempre no os desvelo nunca de que va la pelí porque no me gusta hacer sinopsis.

miércoles, 16 de marzo de 2011

PARA ADMIRAR



DÍAS DE VINO Y ROSAS


MATAR A UN RUISEÑOR

39 ESCALONES


SOSPECHA




Basada en el libro “Before de fact” de France siles, esta película está interpretada por el siempre estupendo Gary Grant y la inquietante y frágil Joan Fontaine que consiguió un Óscar por su interpretación.

Esta intriga de perfil psicológico mezclada con un toque de comedia romántica, nos lleva a pensar, a través de los ojos y la mente de Lina (Joan Fontaine), sobre el comportamiento y la forma de actuar de Johnnie (Gary Grant), personaje que nos atrae a la vez que nos produce las mismas inquietudes que a la protagonista. Ese desconcierto, que solo Hitchcock sabe crear, y que en esta película lo hace de forma premeditada, hace que sintamos las mismas dudas que lina y, al ponernos en su lugar, le gritamos en silencio lo que debe hacer, como en los clásicos títeres donde quieres chillar “que viene el lobo”. Nos muestra aparentemente unos personajes con problemas cotidianos, del día a día, así nos prepara para dudar tantas veces que hay momentos en que tú misma quieres huir de esta película que comienza con comedia y tranquilidad para ir adentrándose en suspense. La incertidumbre pasa a convertirse en miedo, ya no sabes si ella se está volviendo loca o si es la más cuerda. Nos deja libertad para intuir y adivinar lo que sospechamos, sin desvelarnos nada pero sí, en ocasiones, empujarnos un poco hacía el desenlace.



Y, hablando del desenlace, Hitchcock no estaba de acuerdo con ese final que la productora impuso. El final que él tenía era bien distinto. No os lo desvelare para no destrozar la película pero os diré que ambos finales valen. Quizás me hubiera quedado con el de hitchcock, pero no vale la pena plantearse eso a estas alturas.


Hitchcock, se encontró por primera vez con Gary Grant en esta película y a partir de entonces le llamo para realizar otras tantas. Gary Grant pudo aportar a esta película ese toque cómico tan característico mezclado con esa seriedad tan elegante. Joan Fontaine se nos va mostrando, tímidamente al principio, para descubrirse como una mujer inteligente y en ocasiones sensual. En cuanto a los actores secundarios, como siempre, excepcionales.







Entrevista de Truffaut con Hitchcock

François Truffaut -¿Se siente contento de sospecha?

Alfred Hitchcock - Sólo en cierta medida. Los elementos que constituyen un film de este tipo no me gustan, los salones elegantes, las escaleras suntuosas, los dormitorios de lujo, etc. Era el mismo problema que tuve con Rebeca, un paisaje inglés reconstruido en América. Para esta historia, me hubiese gustado disponer de un cuadro auténtico. Otra desventaja es la fotografía demasiado brillante. Pero ¿Le gusta la escena del vaso de leche?

François Truffaut - Cuando Cary Grant sube la escalera, está muy bien.

Alfred Hitchcock - Hice poner una luz en el vaso de leche.

François Truffaut - ¿Un proyector dirigido hacia la leche?

Alfred Hitchcock - No, dentro de la leche, dentro del vaso. Porque era necesario que fuera sumamente luminoso. Cary Grant sube la escalera y era preciso que no se mirara más que a ese vaso.

François Truffaut - Estaba muy bien, realmente.

Aunque sea como dicen, una película menor del gran Hictchcock, más quisieran algunas de hoy en día ser la mitad de lo que es esta gran película.


jueves, 10 de marzo de 2011

VALOR DE LEY


Los hermanos Coen me tienen acostumbrada a películas bien hechas y originales y esta cinta, la verdad, me deja indiferente. Después de dirigir en 2009 “un tipo serio” película judía que no está nada mal, típica de los Coen, aparece esta nueva adaptación de la novela de Charles Portis “true grit” (valor de ley) que ya fue llevada al cine por Henry Hathaway junto al inolvidable John Wayne en 1969. La idea surgió porque, Joel Coen, comenzó a leerle la novela a su hijo cada noche para que se durmiese, quedo tan fascinado que se le empezó a ocurrir la idea de llevarlo a la pantalla una vez más. Tal y como confiesan los hermanos Coen, no tuvieron en consideración la película de Henry Hathaway ya que tampoco son muy amigos de los western ni de John Wayne. Quizás sea esto uno de los problemas que hace que la película no alcanza lo esperado.


Los tres actores de reparto encajan muy bien entre ellos pero se alejan bastante de ser algo excepcional, quedándose en normalitos. Vemos a Rooster Cogburn, interpretado por Jeff Bridges que, indudablemente, nos muestra una buena actuación pero también momentos monótonos y lineales e incluso cómicos, que nos distraen la atención. Matt Damon, sigue luchando por hacer películas diferentes, elegir buenos papeles y con buenos directores, como Clint Eastwood en “más allá de la vida” y en este caso con los hermanos coen. No parece tener suerte, este chico tiene gafe, las últimas películas donde interviene acaban siendo bastante regulares, ¿es simplemente una coincidencia? La culpa no es suya, eso es claro, de hecho en valor de ley, que interpreta a un ranger de Texas llamado La Boeuf lo hace bien, correcto, e incluso diría que es el único que le da un poco de emotividad a la película, pero últimamente le toca la china con las películas que elige, justo parece que los directores y guionistas que siempre son buenos hacen una película regular. En cuanto a la pequeña Mattie Ross, interpretada por Hailee Steinfelp, solo puedo decir que lo hace bien, tampoco despierta en mi un descubrimiento de una fantástica actriz, quizás en unos años nos sorprenda. A este personaje , le falta evolución, es lineal de principio a fin al igual que al resto de personajes, se ven pequeños esbozos de una evolución algo sentimentaloide de Rooster Cogburn (Jeff Bridges) hacía Mattie Ross (Hailee Steinfelp) pero es nimia.




Si querían evocar a los clásicos western, cosa que dudo, no me recuerdan a ellos ni en el vestuario, ni en la estética, ni en el ritmo. Es una película lenta, de diálogos que a veces cansan y no aportan, alejada de esos ritmos agiles a los que nos tenían acostumbrados los verdaderos western.




Habrá que poner todas las esperanzas en Tarantino con la película “el ángel, el malo y el sabio” en honor a Sergio Leone.








martes, 1 de marzo de 2011

THE FIGHTER


Christian Bale se aleja por unos instantes de Batman para mostrarnos un nuevo e increíble personaje secundario en the fighter. Se trata de una película basada en el regreso del boxeador Micky Ward “el trueno Irlandés” interpretado por Mark Wahlberg donde Bale hace de su hermanastro, Dicky Eklund. David O. Russell, el director, ha sabido transmitirnos una historia, que no siendo nada original por el argumento, nos sabe llevar de tal forma que te engancha y te llama la atención por los personajes.



The Fighter, basada en un hecho real, nos muestra como el boxeo sigue siendo lo que es, un deporte de superación y de sacrificio. Lejos de todo esto, nos muestra a una familia con sus propias heridas, unida y alejada a la vez por circunstancias personales. Querer avanzar en lo profesional te hace decidir, poner de lado los sentimientos, teniendo, incluso, que enfrentarse a uno mismo. El toque casi cómico de las hermanastras, que parecen un campamento para adultos de más de 30, me parece un logro muy original, carga de dramatismo cómico varias escenas que te trasmiten de manera muy sencilla lo que significa la familia para ellos, lo que estarían dispuestos a hacer por uno de los suyos. Con la aparición de Amy Adams, personaje que interpreta a la novia del boxeador Micky, da la sensación de haber metido un poco el cuento de la cenicienta y las hermanastras malas.














El personaje de Christian Bale es redondo, se mete en el papel tanto física como emocionalmente. Nos muestra sus miserias pero no de manera convencional, sino tal cual es, sin adornos ni florituras. Su superación personal y su afán por ser mejor hacen que queramos a este personaje más que al propio protagonista, cuya historia es más típica y cuyo personaje no llega a transmitir todo lo que queremos ver de él. El peso de la película, sin lugar a dudas, lo llevan los secundarios, Christian Bale y Melissa Leo, la madre de ambos; una actriz que lleva medio siglo en el séptimo arte y que ha tenido la suerte de ganar el óscar como mejor actriz secundaria, junto con Bale, por esta película. Son dos personajes con un gran peso dramático. Gracias a ellos la película cobra forma y hace que pase de ser una película meramente entretenida a algo más. Podría ser perfectamente una película coral ya que los personajes secundarios tienen incluso más fuerza que el protagonista principal, que en ocasiones, se percibe ausente de la película.













A pesar de todo, es una buena película. Los sentimientos sobre la familia, la unidad familiar, el proteger de los tuyos por encima de todo están latentes, aunque sea a veces de manera posesiva e incluso agresiva. Sea como fuere, son sentimientos de familia que no siempre tienen que ser positivos porque se ama y se quiere también lo desestructurado. Lo importante es que siempre están para echarle una mano.














The fighter es una película de boxeo más. Tienes los mismos ingredientes que muchas otras pero sabe diferente.

martes, 8 de febrero de 2011

THE BOXER

El director irlandés, Jim Sheridan, junto con el guionista,
Terry George, vuelve a mostrarnos, una gran película sobre lo que a él tanto le interesa y forma parte de su vida, de su pueblo. El terrorismo en Irlanda del Norte, el IRA. Esta vez nos lo presenta de forma más individualista y menos global como hizo años atrás “en el nombre del padre”.


The boxer, basada en la historia real de un boxeador, Barry Mcguigan, es un grito constante a la libertad, a la tolerancia y a la no violencia a través de los ojos del protagonista. Danny Flynn, interpretado por el siempre magnífico Daniel Day Lewis, nos muestra el deseo de un ex boxeador por seguir adelante después de pasar 14 años en prisión. Pese a las dificultades con las que se va a encontrar, su objetivo es claro, vivir tranquilo, sin miedo y con la mujer que ama.


Este boxeador católico irlandés, sale de la cárcel con la misma idea con la que entro, la idea de “ya es suficiente”. The Boxer es una película donde el amor está presente de manera muy significativa. Un amor interrumpido, que nos recuerda a Romeo y Julieta, y que se muestra con mucho dolor a través de la dulce mirada de Maggie (Emily Watson), donde no se cuenta nada de ella pero tampoco lo pedimos ni lo necesitamos. Junto con su hijo Liam, luchan por salir adelante sin saber muy bien qué dirección tomar debido al sometimiento de tantos códigos y reglas establecidas por el IRA. El papel del Liam es el que más evoluciona a lo largo de la película, transmite de manera muy sutil sentimientos que son reflejo de lo que se vive cuando se hace con miedos e inseguridades. Lo único que queremos conocer es el ahora de los personajes y de cómo van a conseguir sus propósitos. Uno de los personajes con gran carga dramática es Ike (Ken Scott), el entrenador de Danny Flynn. Nos muestra como ha cambiado su vida a causa de los acontecimientos vividos, como por un hecho puntual todo su mundo queda destrozado, su vida queda rota para siempre .
Sheridan en un maestro en mostrar lo justo sin caer en sentimentalismos. Nos da la dosis exacta para que te remueva por dentro lo suficiente y te interese qué pasa con cada uno de los personajes, incluidos los antagonistas. Sabe muy bien perfilar a este tipo de personajes, como bien hizo en el nombre del padre, los antagonistas cobran mucha fuerza y a la vez también nos suscita mucho interés por lo que les pueda ocurrir.
El antagonista Harry (Gerald McSorley), representa claramente el por qué es imposible una salida lógica a todo el conflicto. Cada decisión que toma es un paso atrás donde la violencia gratuita se hace presente. En paralelo a la lucha de Danny, el antagonista crece y en muchas ocasiones, uno acaba perdiendo la esperanza de una solución pacífica. Los británicos ocupando Belfast y un inquietante Helicóptero que está presente en casi toda la película nos hace siempre estar alerta y temer lo peor. Sheridan sabe transmitir muy bien lo que cada personaje puede estar sintiendo sin ni siquiera dibujarlos perfectamente.


The bóxer es una excepcional película, alejada de los típicos convencionalismos políticos. Tan solo se nos quiere mostrar el deseo de la conciliación, la redención y la paz en un mundo donde la violencia es casi costumbre.

jueves, 3 de febrero de 2011

EL DISCURSO DEL REY


Tom hooper, director de la película “el discurso del rey”, nos muestra una película elegante y sobría donde Colin firth interpreta al Duque de York y Enrique VI cargándolo de una indudable humanidad y veracidad. Un personaje que, a medida que trascurre la película, se va abriendo a sus miedos e inseguridades para superar su problema de tartamudez. El gran actor Geoffrey Rush, en la película Lionel Logue, acompaña en esta aventura a Colin Firth interpretando a un logopeda, doctor o no, con métodos inusuales y excéntricos que sostiene de manera magistral gran parte de la película. Los diálogos son excepcionales, cargados de gran ironía que nos hace echar una media sonrisa y darnos cuenta de que al fin y al cabo, seamos lo que seamos todos sufrimos y pasamos por las mismas alegrías y miserias.



Los dos protagonistas nos llevan a observar con detenimiento todos los gestos en unos primeros planos magníficos que te cuentan todo sin hablar, no hay que olvidar el ritmo de la cámara, pausada cuando se requiere y con rápidos paneos y travelling cuando así se precisa. Cada personaje va evolucionando y aprendiendo de si mismos asi como el uno del otro mientras se va forjando una amistad entre ellos alejada de convenciones sociales y protocolos. Hay varias escenas que sin contar nada te describen al personaje y lo que siente, una de ellas es cuando Enrique VI les cuenta un cuento a sus hijas, o cuando el padre de Enrique VI, Jorge V, interpretado por Michael Gambon, le exige leer un discurso, tiene escenas verdaderamente de cine, de buen cine. La empatía con el personaje esta desde el primer momento hasta el final y te olvidas de lo que le rodea como rey para centrarte en el como persona.

No debemos olvidar a la Reina Isabel, interpretada por la siempre curiosa Helena Bonham Carter, papel muy contenido, donde nos muestra a una Isabel tierna y muy preocupada porque su marido salga adelante y supere su problema de tartamudez, ella le apoya de manera incondicional y se mantiene al margen para dejar que el protagonista nos cuente todo sobre el. Todos los personajes de esta cinta fílmica son redondos, hasta los secundarios tiene su principal misión en la película y están justo donde tienen que estar.












El discurso del rey es una película tierna, calmada y con una excelente fotografía. Os la recomiendo.

miércoles, 26 de enero de 2011

BLACK SWAN (CISNE NEGRO)

El miedo al fracaso, el delirio y las obsesiones son llevadas de forma magistral por la actriz Natalie Portman en black swan (cisne negro). Desde el minuto uno nos arrastra a vivir con ella toda una maraña de sensaciones que van emergiendo poco a poco de su mente y a la vez de la nuestra. El director, Darren Aronofsky, es experto en meternos dentro de la pantalla y permanecer tan cerca del personaje que nos llega a doler, es un thriller psicológico aunque a priori no lo parezca. Sabe llevar la película de una manera muy sutil para no caer en el absurdo y nos darnos lugar a abandonar nuestro interés por ella. La fuerza visual es tremenda, cada imagen esta llena y lo dice todo, los movimientos de cámara son perfectos y los primeros planos son en ocasiones escalofriantes. La película danza en ocasiones a ritmo vertiginoso acompañada de la magnifica música de Tchaikowsky no solo en los momentos de danza sino como fondo de la película.
La actuación de Natalie Portman es de óscar. Ha entrenado cinco horas diarias hasta la extenuación, se ha sometido a una dieta estricta perdiendo siete kilos, y todo para adaptarse psíquica y físicamente al papel, tal y como ella confiesa “ha sido realmente doloroso”. Antes de dedicarse al cine bailaba, pero según nos cuenta “era algo demasiado extremo en el que o lo das todo o no llegas nunca a nada. Y precisamente por eso lo dejé”. Ella misma ejecuta en la película secuencias de danza, pero en los pasajes difíciles (como los giros), la cámara se aleja y entonces vemos en la lejanía a una brillante Sarah Lane, solista del American Ballet Theatre, ejecutando múltiples giros. La fragilidad de Nina (Natalie Portman), sus inseguridades, su miedo al fracaso, combinado todo ello con una madre (Barbara Hershey) frustrada y controladora, hacen que la evolución del personaje vaya in crescendo a lo largo de la película hacía odile (cisne negro) dejando, aparentemente atrás, a Odette (cisne blanco), Nos crea una incertidumbre que nos lleva casi al terror psicológico. Aronofsky sabe manejar con maestría ese lado oscuro de la mente. Nos combina a la perfección el mundo de la danza, con todo lo que ello conlleva, junto con el delirio de un personaje que trata de ser el número uno a la vez que se establece una lucha interior entre odile y odette.



En la escena final, sin desvelaros nada, os diré que Odette nunca desaparece del todo y que su rival, Odile, esta latente hasta el final.

lunes, 24 de enero de 2011

MÁS ALLÁ DE LA VIDA


Clint eastwood nos vuelve a introducir en un film novedoso, siempre inaudito, donde cada idea nueva le atrae y nos la plasma en la pantalla. Después de Invictus nos vuelve a mostrar a un Matt Damon, muy bien elegido para este film, cosa que no puedo decir de la protagonista de “el intercambio”. Matt Damon nos sigue demostrando que, tras ese aspecto de jugador de rugby americano, se esconde un gran actor y un buen guionista como demostró en “el indomable will Hunting” junto con su gran amigo Ben Affleck”. Matt nos lleva a tientas por esta película rozando el misterio, el suspense y una dosis de incertidumbre. Lo hace con tanta fuerza y te implica tanto que al final te quedas algo agotado y desilusionado.

Son muchas las expectativas que te creas en esta película y lamentablemente pocas las que se cumplen. Con sus 80 años, Clint nos lanza una pregunta ¿que hay después? Pero más bien su pregunta clara es ¿has encontrado aquello que querías en la vida, has encontrado tu camino, el amor...? Este gran maestro nos tiene acostumbrados a pasar por la muerte en sus películas pero tan solo había tocado el tema del más allá en “medianoche en el jardín del bien y el mal” este magistral film también evoca a los muertos con john Cusack, y sin lugar a dudas, es una película mucho más intimista y entrañable que la que nos ocupa. Peter Morgan, el guionista, ha usado demasiados ingredientes para hacer un plato muy sencillo. La idea de contar desde tres protagonistas muy diferentes lo que se siente ante la perdida y la búsqueda de un porque a priori es un buen planteamiento, pero si se queda hermético y no se profundiza el espectador se aleja de la historia porque no puede agarrarse a ningún personaje. Clint, ha sabido sacarle provecho a la película, pero solo hasta donde ha podido.
Esta película coral nos lleva a pensar en iñarritu por un momento, pero “más allá de la vida” tiene la virtud de enseñarnos de nuevo el sabor de Clint, su ritmo pausado, sus silencios y sus inconfundibles mensajes cargados de romanticismo. Se ha quedado como una película menor de las de Clint, frente a Mystic River o Gran Torino. Posibilidades tenía y muchas, pero cuando en una película coral abres tantas líneas y luego apenas nos da tiempo a empaparnos de ellas nos quedamos con la boca abierta. Queda todo suspendido en el aire y los personajes, que parecían acercarse a nosotros, se alejan cada vez más y te quedas con ganas de que al menos, alguno de ellos, te deje ver más de el.

Pese a todo, gracias a Clint volvemos a cuestionarnos cosas, a plantearnos la vida, a disfrutar de una buena banda sonora y a admirar esos planos tan brillantes en sus películas que muy pocos saben hacer.

viernes, 21 de enero de 2011

ARSÉNICO POR COMPASIÓN: LA SENCILLEZ DE REIR


Nos encontramos ante una gran obra de humor negro de 1944 con un elegante y divertido Gary Grant y la inocencia seductora de Priscila Lane. No debéis dejar pasar la oportunidad de reir y enterneceros a la vez con esta película donde unas tiernas y amables viejecitas nos hacen pasar unos minutos donde no sabemos si juzgarlas o amarlas.

Frank Capra vuelve a entretener con la doble moral que tanto nos gusta. Nuestro pequeño demonio, que a veces aparece en nuestro hombro, nos incita a reirnos de forma pícara y a tener una sensación de travesura unida al ¿y por que no?

Es curioso como por mucho que hoy en día intenten emular a los clásicos de mil maneras y formas diferentes es, sin lugar a dudas, una tarea bastante díficil. Seguramente no me equivoco al darles mi punto de vista al respecto. En la actualidad estamos muy pendientes, demasiado, de agradar y hacer reír de una forma algo artificial y ese es el problema; olvídamos la naturalidad, la sencillez y el buen gusto a la hora de hacer una comedia, un drama e incluso ficción. Ahora no jugamos con canicas sino con las "maquinetas" y todo lo hacemos más complicado de lo que es.

Frank Capra es hombre de canicas y de juegos callejeros y sabe como hacer reír de forma sencilla. Esta película no destaca por ser obra maestra, con una estructura de guión perfecta y con actores redondos. Destaca por su sencillez, por el fluir de toda una trama sin riesgo a equivocarse, porque al fin y al cabo es eso, una comedia sencilla donde cada personaje rebosa ternura y donde pasar la risa esta asegurada.