Seguimos con nuestro adorable Jack Lemon y el gran Billy Wilder para contaros otra de las grandes del cine. ¿Sabéis cual? Locura, banda de música, faldas, disparos y disfraces de mujer, todo ellos mezclado con situaciones desternillantes. Si, amigos, lo habéis adivinado, me refiero a “con faldas y a lo loco”. Un gran viaje hacia el humor, el amor y la risa.
Es la primera intervención de Jack Lemmon con Billy Wilder y no será la última. Esta película es una de las mejores de los años 50 porque, como siempre, mantienen esa sencillez que tanto enriquece estas películas. Los diálogos son de lo mejorcito que he escuchado y el final es tremendo, no podía ser más redondo, pese que a su intención no fue acabarlo así, pero surgió y se dejo como final, la verdad, un gran acierto.
Esta cinta se burla del pudor de aquella época y a la doble moral donde parece que todo está prohibido, cuando se sabe que todo se hace. Jack Lemmon y Tony Curtis están fenómenos, caracterizados de mujer, guapísimas las dos.
Excelente película, llena de gags maravillosos que te arrancan una carcajada a cada instante. Por mucho que la veas siempre te ríes, es una película ingenua y muy divertida, con humor sencillo y ritmo ágil. Combinación extraordinaria del mundo de los gansters con la comedia. Wilder junto con el incomparable Diamont nos dan un guión de los que ya no hay, basada en el film Alemán “fanfarria de amor” 1951.
El trío de personajes no podía estar más acertado. Un Jack Lemmon que interpreta a Jerry y a Daf, un músico de orquesta, borda su interpretación, su capacidad gestual para contar sin decir es espectacular y confiere un ritmo a la película increíble. Los otros dos personajes no se quedan atrás, Tony Curtis, interpreta a Joe, galán pícaro que es capaz de hacer cualquier cosa para salirse con la suya, mentiroso, liante y encantador que en el rodaje no se llevaba muy bien con la gran Marilym Monroe, que interpreta a Sugar, una joven de una orquesta femenina que toca el ukelele, gran acierto de instrumento que nos deja ver su sensual voluptuosidad con ese ajustado vestido. Sin olvidar la canción que interpreta magistralmente “"I wanna be loved by you, nobody else but you..." que más decir de ella que no sepáis, fenómeno, mito, sublime en esta película, para mí, esta mejor que nunca, rebosa inocencia y sensualidad a la vez, pese a su olvidos de diálogo, llegadas tarde al set de rodaje e incluso algo bebida.
http://www.youtube.com/watch?v=WQIvhotZSUw
Sobre este tema Billy Wilder añadió: “Sobre la impuntualidad de Marilyn debo decir que tengo una vieja tía en Viena que estaría en el plató cada mañana a las seis y sería capaz de recitar los diálogos incluso al revés. Pero, ¿quién querría verla?... Además, mientras con todo el equipo esperamos a Marilyn Monroe, no perdemos totalmente el tiempo... Yo, sin ir más lejos, tuve la oportunidad de leer “La Guerra y la Paz” y “Los Miserables”…”.
http://www.youtube.com/watch?v=WQIvhotZSUw
Sobre este tema Billy Wilder añadió: “Sobre la impuntualidad de Marilyn debo decir que tengo una vieja tía en Viena que estaría en el plató cada mañana a las seis y sería capaz de recitar los diálogos incluso al revés. Pero, ¿quién querría verla?... Además, mientras con todo el equipo esperamos a Marilyn Monroe, no perdemos totalmente el tiempo... Yo, sin ir más lejos, tuve la oportunidad de leer “La Guerra y la Paz” y “Los Miserables”…”.
Wilder le supo sacar todo el partido en unas escenas que te dejan con la boca abierta. Escenas estupendas, de lo mejorcito que he visto en comedia. Maravilloso guiño a los hermanos Marx con la secuencia de la litera en el tren. Estupenda la de la playa jugando al balón donde me quito el sombrero con Jack Lemmon al igual que con la escena del tango donde Jack que es Dafne baila con el millonario Osgood (Joe E. Brown) como anécdota os diré que el magnífico Jack Lemmon aprovechaba los descansos para aprender a bailar tango. Joe E. Brown es perfecto para el papel y le da el cierre perfecto con su interpretación y con la frase, ya mítica, “nadie es perfecto”.
Hoy en día en una película divertida e ingenua pero para aquella época fue bastante polémica, dos hombres vestidos de mujer junto con la desbordante sensualidad y sexualidad de la protagonista.
Wilder, junto con Diamond, nos ha dado esta gran película que perdura en el tiempo y que no se puede dejar de disfrutar una y otra vez.




















































