Bueno amigos, me ha dejado el testigo Diego del blog "el hombre de cristal" para que haga el famoso meme!! ya me lo había propuesto nuestro amigo Javi del blog "Cinódromo" pero al final se van pasando los días y no lo hago. Ya ha llegado el momento. Primero deciros lo que creo que significa la palabra MEME, jajaja!!!
Significa MEnuda MErienda de negros en la que me estoy MEtiendo sin la MEnte muy preparada que digamos. Bueno, sin MEdiar palabra y con muchas ganas, empiezo este temita. Espero que os guste. Hay tantas que es muy complicado elegir.
LA ESCENA MÁS DIVERTIDA
De la película "top secret" donde Val Kilmer, junto con todos los demás, hace que te duela la tripa de tanto reír. Todas las escenas son divertidísimas. La del vendedor ambulante, la vaca con botas, la lupa con el ojo gigante.....aquí os dejo este divertido vídeo.
LAS MÁS TRISTE
De la película "la vida es bella" cuando el padre esconde al niño para que no le encuentren diciéndole que es un juego y que si no le encuentran ganara el tanque. La lágrima esta asegurada.
LA ESCENA MÁS ALEGRE
De la película "con faldas y a loco" cuando bailan tango, me encanta!!!! sin palabras!!!
LA ESCENA MÁS AGRIDULCE
De la película de "Mystic river" cuando Sean Pean habla con Tim Robins en la terraza. He sido incapaz de adjuntar el vídeo aquí. Lo he visto en el youtube pero cuando le doy a adjuntar no me sale. Os dejo un trailer de la película, es muy buena, de mi adorado Clint Eastwood. El libro esta genial, os lo recomiendo.
De la película el "cisne negro", para mi toda la cinta es perturbadora. Hay escena verdaderamente escalofriante. No he encontrado una escena concreta que quería poneros pero os dejo este trailer.
LA ESCENA MÁS RARA
Unas cuantas de "la naranja mecánica". Muy buena pelí, pero están algo zumbaditos.
LA ESCENA DE SUSPENSE
Ese vaso de leche en la película "sospecha" donde Hitchock hace un truquito e ilumina por dentro el vaso para que nuestras miradas se centren en el vaso y nada más. Ese ritmo pausado al subir las escaleras. Una maravilla, como casi todas las del gran maestro.
LA ESCENA MÁS TERRORÍFICA
No soy de cine de terror porque me da mucho, mucho miedo, la sangre no me da miedo ni terror, pero lo más terrorífico que he visto ha sido la película japonesa de "Ring". No me atrevo ni a buscaros el vídeo. Quedaros con la idea. Uy que miedooooooo!!!!
LA ESCENA MÁS ROMÁNTICA
En la película de "El hijo de la novia", del maravilloso director Campanela. La boda es fantástica, lo más tierno y romántico que he visto. Nos os desvelo nada por si queréis ver la película.
LA MEJOR ESCENA SIN DIÁLOGO
En la película de "tal como eramos" hay muchas escenas sin diálogo que me parecen una maravilla, cuentan solo con los gestos y las miradas, dos magníficos actores, como no podía ser menos, Robert Redford y Barbara Streisant. Una de mis escenas preferidas es cuando ellos bailan juntos sin hablar y luego ella se lo lleva a su casa y.... otra es cuando se encuentran en el bar y él esta dormido en la barra, ella se acerca muy despacio y le acaricia el pelo. Os dejo este vídeo donde la misma Barbara Streisant nos canta la preciosa canción de la película.
LA MEJOR ESCENA DE PELEA
La de "Kill bill II", cuando luchan Uma Thurman y Daryl Hanna en la caravana. Tremendo!! visto y no visto, jajaja!!
LA MEJOR ESCENA MUSICAL
Me encanta la película de "Moulin Rouge" yo no soy de musicales, solo algunos me gustan, pocos pero bien elegidos, jaja! entre ellos destaco esta deliciosa película romántica!!!con el guapo Ewan y la delicada kidman.
LA MEJOR ESCENA CON BAILE
De la película de "Greese" cuando bailan en el taller, fantástico este Jonh Travolta ¿Quién no lo ha bailado cientos de veces en un bar cuando han puesto esta música, con ese movimiento de brazos y la mayoría sin sabernos la letra?
LA MEJOR SECUENCIA ONÍRICA
Vuelvo con la película "Top secret" donde Val Kilmer sale en una secuencia onírica espectacular. Mejor verla. Toda la película es derternillante.
EL MEJOR DISCURSO
El del rey!! Jajajaja! Es broma!!! El mejor discurso el de la la película de “el indomable Will Hunting!” cuando un psicólogo, interpretado por Robin Willians, le habla a un joven con problemas, interpretado por Matt Damon.
EL MEJOR INICIO
En La película de "salvar al soldado Ryan" cuando desembarcan. Increíble!!!
LA MEJOR MUERTE
Me quedo con la muerte de los jovenes en la película de "el ultimo mohicano". Gran carga dramática en muy pocos minutos.
EL CLÍMAX MÁS CONSEGUIDO
En la película "el secreto de sus ojos", es una película perfecta en todo.
EL MEJOR FINAL
El de la película "dos hombres y un destino" con esos dos actorazos. La que lían en un momento!!!
LA ESCENA QUE JAMÁS TENDRÍA QUE HABER SIDO RODADA
La escena "Titanic" cuando la chica "peggy sue", jeje! esta en la proa del barco con los brazos abiertosss!! Ahhhh!! no puedo!! no me gusto nada la película, no me creía la pareja en ningún momento ¿Será por eso que no me gusto?
LA MEJOR ESCENA DE LA HISTORIA DEL CINE
Como es mi película preferida me quedo con esta escena de la maravilla "la gata sobre el tejado de zinc”
Aquí me despido, espero que os haya gustado y que hayáis pasado un momentito de felicidad cinéfila.
Nuestro querido compañero bloguero, Miguel Zueras, del Blog BORGO ha escrito un cuentito muy divertido sobre “la galaxia del huevo frito” y se me ha ocurrido continuar su historia en mi blog. Quién quiera participar solo tiene que continuar la historia en su propio blog y para identificarlo le ponéis el título de la saga treki del huevo frito. De esta manera, entraremos, como de costumbre, en vuestros blogs, para leer vuestras originales y creativas propuestas sobre esta historia que Miguel ha escrito. Me ha parecido tan divertida que se me ha ocurrido la idea. Si queréis leer la primera parte de lo que aquí voy a contar debéis visitar el siguiente blog http://miquel-zueras.blogspot.com/ donde Miguel tiene escrito “la galaxia del huevo frito” publicado el 15 de mayo.
Bueno Miguel, continuo tu historia:
Yo soy una de las supervivientes de la nave-pimiento que cayó a eso que llamáis plato, donde dices que todos murieron. No todos querido terrestre Miguel, yo me salve de una muerte segura, y te diré que me salve porque al caer pude salir por una pequeña rendija de la nave, que, al golpear contra el plato se abrió.
Pude nadar por ese líquido espeso y anaranjado que vosotros, los humanos, llamáis yema (no veas lo que me costó, ¿Cómo os podéis comer eso? Que raros sois…) Al llegar a la pequeña isla blanca de un trocito de huevo que aún no te habías comido, me sujete fuerte al borde (menos mal que te gusta hacer el huevo con fritito por los bordes, de lo contrario me hubiera escurrido). Me arrastre como pude con mis piernas-tentáculos y mis dedos ventosas y quede tendida boca arriba con mis cinco brazos abiertos y la respiración entrecortada, apenas veía, tenía los ojos (nosotros también tenemos dos ojos como vosotros, aunque vemos como las moscas, todo multiplicado), bueno, como decía, tenía los ojos llenos de esa viscosidad anaranjada y el cuerpo también, no había manera de quitarme ese líquido de encima, cada vez espesaba más.
Todos os preguntaréis donde estoy ahora, ¿verdad? Pues os cuento, mientras yo analizaba la manera de quitarme ese líquido espeso del cuerpo, la isla blanca empezó a elevarse sujeta por un objeto plateado con tres pinchos, me escurría y me agarre a uno de ellos con fuerza. Me acercaba a un túnel oscuro, lleno de cosas cuadradas y blancas donde estaban incrustados restos del mismo líquido anaranjado que me cubría el cuerpo y trocitos de isla blanca, en medio de todo esa visión terrorífica, una cosa alargada de color rosado se movía dentro (una pesadilla). Me entro un pánico atroz, no quería entrar en ese túnel oscuro, no podía entrar allí, algo me decía que si entraba nunca saldría con vida. Miré hacia abajo y ví a lo lejos el plato, estaba lleno de líquido anaranjado y mi mente me decía: “salta, por lo que más quieras, salta”. Me solté del frío pincho plateado y, en lugar de caer en el plato, caí encima de una especie de nave terrestre muy acolchadita, dentro de esa nave estaba metida una de las extremidades de Miguel.
Aquí estamos de nuevo. Esta vez pasamos del musical dulzón de Funny face y nos adentramos en el thriller psicológico dirigido por George Cukor (1944), el director de actrices, como se le denominaba. El título original es “gaslight” que ya se estreno en el 1940. Aquí se llamo “luz que agoniza” para no confundirlo con la primera versión cinematográfica (a mi me encanta el título “luz que agoniza” más que el original “luz de gas”). Se trata de una adaptación de la obra del dramaturgo Patrick Hamilton (Angel street). Cukor nos muestra, cuatro años más tarde, este remake con unos protagonistas espléndidos. Cuando la MGM produjo esta película intento retirar la versión anterior con Diane Wynyard, aunque no lo consiguió.
Vaya tres, me quedo con el de la derecha, por lo que pueda pasar...
Entre los protagonistas que "agonizan" en esta película nos encontramos a una fantástica Ingrid Bergman y a un misterioso Charles Boyer que, en ocasiones, nos parece un vampiro más que un ser humano, adopta poses y gestos que hacen que se te pongan los pelos como escarpias, que miedito. Ingrid interpreta a Paula, una joven enamoradiza y tímida con un pasado… (Hasta aquí puedo leer). Solo con su presencia, su belleza y su misteriosa mirada llena la pantalla.Gracias a su interpretación, Ingrid gano su primer Óscar. Charles Boyer interpreta al futuro marido de Paula.
Pobre Paula, vaya mirada
Como secundarios, nos encontramos, nada más y nada menos que a Ángela Lansbury, interpreta a una criada impertinente y algo ligerita, ya me entendéis. Su interpretación, para ser la primera película que hizo, esta muy bien. Lansbury esta jovencísima, quién la ha visto y quién la ve. Se ha escrito un crimen…
Qué grande esta mujer, lo descubre todo!
Otro secundario es Barbara Everst, es el ama de llaves que está un poco teniente, mujer mayor, y muy discreta que intenta ayudar a la pobre Paula. Un papel que a priori pasa desapercibido pero que, en un momento dado, cumple muy bien su función.
Desde el primer momento esta película nos presenta mucha tensión, algo se cuece en el ambiente. Charles Boyer, con sus gestos y miradas “vampíricas”, nos transmite sensaciones muy negativas, incluso cuando le dice a Paula palabras de amor dan ganas de decirle “corre Paula, corre, que esos ojos que te está poniendo no son precisamente de enamorado”. Nos recuerda al cine mudo, si no hablasen, se entendería casi igual, ya que son muy gestuales, de miradas expresivas, planos contenidos y cerrados. Apenas habían pasado 20 años desde que empezó el cine sonoro con la película “el cantante de jazz” (1927) y es comprensible que en las películas de los 30 y 40 aún fueran tan gestuales.
Nada es lo que parece
El efecto visual y sonoro de la película, con las luces y sombras es casi perfecto, luces que disminuyen de intensidad a cada momento, los ruidos siniestros en la casa, la música de fondo, todo nos envuelve. Es un logro la concordancia que consigue Cukor entre la actuación de los protagonistas y la estética de la película. Consigue una atmósfera maravillosa. Es muy Hitchkockriano, aunque nuestro amigo Hitchcock siempre te la lía más, le da más giros inesperados, más vueltas de tuerca, cosa que Cukor no hace, el lo muestra todo desde el principio tal cual es. Abro un paréntesis (¿no os pasa que siempre os equivocáis al escribir Hitchcock? ¿Solo me pasa a mí? Decidme que a alguien más le pasa, no puede ser que siempre me deje una letra o las ponga al revés. Será que no lo he escrito veces, madre mía!, y siempre voy a comprobarlo al bendito Google) cierro paréntesis.
Esa luz que agoniza
Si además de la atmósfera, la estética, lo visual lúgubre y la música, le añadimos que está ambientada en Londres donde la niebla juega un papel muy importante, nos quedamos heladitos de susto, se nos mete el frío de Londres en nuestros huesos. Esos exteriores de farolas encendidas, coche de caballos, policías paseando con ese uniforme característico, vecinas cotillas… tenemos de todo en esta cinta. El suspense está garantizado durante todo el metraje y no es para menos.
Los interiores también están muy cuidados, desde que entran en la casa donde van a vivir ya nos huele a naftalina. Muebles tapados y llenos de polvo, luz tenue, un piano (como no, no podía faltar), un gran cuadro, colgado en medio del salón, de la antigua dueña de la casa, de cuerpo entero, vestida con un traje que también debía oler a naftalina, mirando de frente, desafiante, como diciendo “pasad, pasad, que buena os espera”. Vaya caserón que se nos presenta, típico salón victoriano que asusta ya de primeras y piensas “si van a vivir en esa casa nada bueno les puede pasar”. El juego de las lámparas de gas que se apagan y se encienden nos va marcando el ritmo y la tensión de la película.
Esto sí es una atmósfera de suspense
Menos mal, amigos blogueros, que casi a mitad de la película aparece Joseph Cotten en escena, interpretando a un policía que está investigando, ¿os preguntareis el qué? Pues no os lo diré tampoco, así os entran más ganas de verla (como esta película es de suspense intento crearoslo a vosotros). Este personaje nos deja respira un poco más tranquilos, al menos la hermosa Paula no está sola y, ya que nosotros no podemos ayudarla, este hombre nos da ciertas esperanzas ¿la ayudará al final? Eso lo descubriréis cuando os sentéis a verla tranquilamente, con la luz apagada y en silencio…a que esperáis, para hoy ya es tarde, jajaja.
Hazle caso que este sabe de lo que habla!
No sé si será porque Charles Boyer te muestra una imagen y una cara escalofriante desde que aparece o porque Joseph Cotten tiene una cara muy dulce, el caso es que cuando aparece este hombre piensas “menos mal, alguien normal” ¿será normal de verdad? Os sigo liando para que la veáis, los que aún la tenéis pendiente. No vale mirar en internet la sinopsis, eso es trampa.
¿Da o no da miedo esta cara?
Es una película algo angustiosa si nos ponemos en el piel de la protagonista, lo pasa bastante mal dentro de la casa, una locura. La escena que más me gusta, sin desvelaros nada, es cuando va a un recital de música a casa de unos amigos acompañada de él. No os digo más.
La que se lía aquí
Bajo el argumento principal se nos muestra una temática compleja y actual. Relaciones matrimoniales, dominio del hombre sobre la mujer, se dibuja sutilmente las relaciones extramatrimoniales. Todo ello aderezado con suspense, intriga y una gran tensión dramática.
Se nos pone agresivo
Pese a que es una película previsible, te engancha y te hace apreciar, una vez más, el buen cine. Os la recomiendo, por la fotografía, la estética, por el fabuloso blanco y negro y por esos personajes. Ale, otra para la saca.
Esta película, amigos blogueros, reconozco que no me entusiasma demasiado pero por Fred Astaire y Audrey Hepburn merece la pena verla y comentarla. La conjunción de ambos es magnífica, se nota que ambos estaban deseando trabajar juntos. Audrey soñaba con bailar con Fred debido a su pasión por la danza y Fred estaría encantado de trabajar con ella. He de decir que me pasa como con la película de Ariane, no me creo la historia de amor, no solo por la diferencia de edad (Fred, 58 y Audrey, 28), sino porque de repente, ella se enamora de él, sin más, algo forzado para mi gusto. Esta película la tengo comprada pero he de confesar que solo la he visto un par de veces. La echaron el otro día en la sexta3 y aproveche a verla de nuevo, es tontería pero, si echan una película en la tele que ya tienes y has visto, en lugar de dejarlo y verla cuando te apetezca, te la ves en la tele con anuncios y todo ¿No os pasa?
Esta película se tradujo aquí como "una cara con ángel" no confundir con "Angel face" (cara de ángel) de Otto Preminger.
Con la edad de Fred y mírale, parece un jovencito
Dirigida por Stanley Donen en 1957. Obtuvo cuatro nominaciones a los Óscar en las categorías de vestuario, fotografía, guión original y dirección artística. Stanley destaca por ser un genio de los musicales donde nos sorprendió con la gran película de "cantando bajo la lluvia", "siete novias para siete hermanos" y "Charada" entre otras, mi preferida es esta última.
Nos presenta una comedia romántica donde una bibliotecaria llamada Jo (Audrey Hepburn) se enamora de un fotógrafo dedicado a la moda llamado Dick (Fred Astaire). A mí, los musicales no me van mucho, la verdad. Que canten en medio de una escena, salvo contadas excepciones (Grease, West side Story, cantando bajo la lluvia, top secret......) me pone un poco nerviosa, jajaja.
¿Que buscan?
Esta película roza un pelín la cursilería, sobre todo en el momento que cantan en el parque, cerca de la iglesia, ella vestida de novia para uno de los reportajes fotográficos y él con cara de enamoriscao!! Mientras cantan se suben a una tabla de madera que flota en el río y esta se aleja con ellos abrazados (demasiado dulzón para mi gusto).
En cuanto al guión creo que está poco trabajado en lo relativo a personajes. Los temas musicales no acaban de cuajar y quedan algo ñoños. En esta película descubrimos el talento de Audrey para el baile, incluso para el baile moderno. Los mágicos pies de Fred y el baile que nos muestra Audrey, bailando en un bar parisino es genial, se nota su aficción por el baile, una pena que se interrumpiese por la guerra aunque pudo retormarlo después.
Momento postmoderno. Típico de los años 50
El momento del bar en París, lleno de postmodernos, donde Jo (Audrey) baila porque necesita expresarse a través del baile según dice ella en la película, es divertidísimo. La cara que va poniendo Dick (Fred Astaire) que seguro que piensa "cuanta estupidez concentrada en un mismo sitio" o "que raros son todos", por poner un ejemplo, el momento en que Dick entra en el bar y ve a un hombre haciendo el pino y al preguntar cuánto tiempo lleva así le dicen que toda la tarde, de esta manera piensa mejor.
Retrata perfectamente los años 50 en París. Yo soy un poco como Dick, las cosas extravagantes y postmodernas no me van nada, como persona sencilla que soy, aprecio las cosas tal cual, sin locuras modernas y frases rebuscadas y complicadas para decir, la mayor parte del tiempo, nada de nada. Me gusta que las cosas se digan tal cual, sin momento de abstracción, sin sillas apiladas en medio de una sala cuyo título es "tocar el cielo" jajaja, eso no me va nada. Respeto a quién le guste, pero lo que es a mí...... Es lo mejor que expresa Donen, lo transmite muy bien, ese ambiente parisino de aquella época de postmodernos buscándose el alma entre otras muchas cosas, jeje. En esta escena, Jo (Audrey), baila vestida de negro con calcetines blancos y zapatos negros, vestuario muy típico en esos años de glamourmoderno.
Un vestuario a lo Michael Jackson, ¿no os parece?
Lo mejor de la película, para mi gusto, es el reportaje fotográfico que le hace Fred a Audrey donde sale vestida con diferentes trajes, a cual más espectacular. Destaco aquella escena donde baja las escaleras del Louvre con un vestido rojo y un chal que agita con los brazos extemdidos con una elegancia y una gracia que solo ella sabe. Detrás de ella vemos la preciosa escultura en mármol de la Victoria de Samotracia. En cuanto al vestuario, una preciosidad, llevado por Audrey lo hace, además de bonito, elegante.
Fred y Audrey están encantadores. Por ellos merece la pena ver la película. Fred lleva el baile en la sangre y Audrey la elegancia absoluta, además de su pasión por la danza.
Aquí os traigo otra de mis preferidas. La adaptación de la famosa obra de teatro de Broadway de Neil Simon, descalzos por el parque. Encantadora comedia romántica donde el guapísimo Robert Redford y la brillante Jane Fonda nos muestran una cinta llena de gag cómicos y miradas románticas mostrándonos a dos recién casados muy enamorados. Escena inolvidable nada más comenzar, donde Carie (Jane Fonda), aparece en frente de un ascensor vestida únicamente con una camisa de pijama de hombre, despide a su marido Paul (Robert Redford), de una forma muy peculiar desde el pasillo del hotel plaza de New york donde llevan seis días de luna de miel. Naturalidad, sensualidad y ternura contada en una sencilla escena.
Dirigida por Gene Sacks, actor, director teatral y cinematográfico acostumbrado a adaptar obras de teatro, sobre todo de Neil Simon. Impregna esta película de ese aire teatral que la hace muy cómica y con un ritmo auténticamente de teatro. Los escenarios, todos muy teatrales, interiores, con alguna respiración en las calles, pero poca. Después de esta gran película dirigió la inolvidable “la extraña pareja” con mis dos cómicos clásicos preferidos Jack Lemmon y Walter Matthau.
Un guiño a España con este póster de toros
Diálogos muy buenos, brillantes, ágiles y desternillantes. Un guión muy bien escrito por Neil Simon, conocedor de este ritmo teatral trepidante en sus diálogos. Se trata de una historia sencilla de dos recién casados que se instalan en su nuevo hogar, un nidito de amor que se encuentra, como buen nido, en el quinto piso sin ascensor, ¿que os parece? Todo gira en torno a este apartamento, la convivencia, los extraños vecinos, las visitas y las carencias del apartamento, donde no tienen ni calefacción, ni bañera, ni armario, por tener, lo único que tienen es un agujero en el techo acristalado donde entra el frío y nieve. Sin contar con el vecino extravagante que da mucho de sí en esta película. Sacks se mantiene fiel a la estructura de Neil Simon.
Otra escena que me parece sensacional es cuando se instalan en su nuevo hogar, Carie está en medio de un pequeño salón vacío y empieza a llegar gente. Primero el instalador del teléfono, un hombre alto, delgado, con cazadora negra y cinturón de herramientas. Parece un asesino a sueldo más que un instalador de teléfono, este personaje lo interpreta el divertido Herb Edelman, un actor cómico que veremos después en “la extraña pareja”, también dirigida por sacks. El instalador de teléfono, después de subir andando los cinco famosos pisos, llega exhausto y le pide un vaso de agua a Carie (Jane Fonda). Ella, aún no tiene vasos, ni muebles, ni nada de nada.
CARIE
(Con aire inocente)
¿No podría usted beber directamente del grifo?
INSTALADOR TELÉFONO
(Con cara de asombro)
No, no tengo suficiente aliento,
Y, ¿piensa usted vivir aquí arriba….. todos los días?
CARIE
(Sorprendida por la pregunta)
Sí, todos los días.
Luego llega el cartero, hombre mayor, bajito, delgado y con una graciosa expresión de susto y fátiga, vestido con traje marrón de arriba a abajo, incluida gorra. Después de subir cinco plantas, fatigado y con la respiración entrecortada, porta dos paquetes en sus brazos, mira a Carie y mira al instalador de teléfono. Carie le mira.
CARIE
(Al cartero)
Póngalo en cualquier parte.
El cartero tira los paquetes al suelo y mira al instalador del teléfono
INSTALADOR TELÉFONO
(Al cartero)
Lo sé, lo sé
CARIE
(Al cartero)
Oh!, siento mucho lo de la escalera
El cartero sin poder hablar, con mímica, intenta que firme el recibí de los paquetes.
INSTALADOR TELÉFONO
(A Carie)
Creo que ha de firmar usted ahí
El cartero le da las gracias con la mirada al instalador ya que sigue sin poder hablar. El cartero se marcha.
CARIE
Es una vergüenza dar un trabajo como ese a un viejo
INSTALADOR TELÉFONO
Puede que solo tenga solo 25 años, subir escaleras envejece
Robert Redford interpreta a Paul, un abogado recto, serio, responsable y encantador que intenta trabajar y cuidar de su esposa lo mejor que sabe. Jane fonda interpreta a Carie, una joven llena de vitalidad y optimismo, no sigue las normas, vive el momento y se divierte como la que más. Quiere que su adorable maridito se relaje y disfrute más de la vida, que no sea tan recto y formal. Ambos personajes están claramente diferenciados, perfectamente dibujados para que les queramos y entendamos a los dos por igual, no te decantas ni por uno ni por otro, ambos son adorables, con una de ser muy dispar. Jane Fonda está estupenda en esta película y el director así nos lo hace ver, ya que aparece bailando en sujetador, casi siempre enseñando sus magníficas piernas y en definitiva, una Jane divertida y sensual.
Existe un matiz más en esta gran película, la subtrama de la pareja compuesta por Charles Boyer que interpreta a Víctor Velasco, un seductor que vive en el piso de arriba y Mildred Natwick que interpreta a Ethel, la madre de Corie, una mujer muy sensible, divertida y formal y su entrada en escena es fantástica, llega al apartamento y sus gestos son espectaculares, si les quitásemos el sonido, no pasaría nada. Ambos acertadísimos en ambos papeles. Mildred Natwick fue nominada al Óscar como mejor actriz de reparto. Estos personajes le dan a la historia un aire muy jovial y divertido.
Divertida música de Neal Hefti que cuadra perfectamente con esta historia. Ritmos rápidos, lentos, disparatados. La música forma parte del diálogo.
Es una película por la que no pasan los años, es sencilla, divertida y fácilmente aplicable al día de hoy. Más de cuarenta años han pasado y te arranca las misma carcajadas que hace años. Lo bien hecho siempre permanece.
De nuevo me despido de otra gran estrella, María Isbert, para mí eres una secundaria de lujo y la protagonista de muchas de mis sonrisas y buenos momentos. Comenzaste con la película “la vida empieza a medianoche” y a partir de entonces ya no paraste, colaborando en 250 películas. A tus 94 años nos dejas, ya llego tu hora de hacer reír a los ángeles y a tus compañeros de cine español que te esperan con los brazos abiertos.
Siempre he admirado la gran vitalidad que desprendías, tu sentido del humor, tu sensibilidad y tu empatía con todo aquel que se acercaba a ti, nunca perdiste la gran modestia que te caracterizaba. Tuviste que trabajar mucho y sacar sola adelante a tus siete hijos, aún así, nunca te rendiste, todo lo contrario, trabajaste sin descanso en tu gran pasión, el teatro.
Nunca te quejaste, siempre tenías una amable palabra para cualquiera, tu gran corazón se notaba nada más verte. Nos dejaste muchas lecciones que no se aprenden en la escuela con estas grandes frases:
"Mira, la tristeza es una cosa terrible, la peor compañía que puedas tener, es como una fiera que te lo destruye todo. Pero no tiene nada que ver con llorar, también hay que saber llorar para que acabe pronto y a otra cosa, mariposa".
"En las giras por el norte siempre íbamos con mucho miedo de que saliera el sol y la gente se fuera a la playa en lugar de venir a divertirse al teatro, así que íbamos a pedirle al Señor que lloviera bonito y sí, qué quieres que te diga, siempre se largaba a llover".
"A estas alturas lo único que sé es que la vida es maravillosa, aunque nos tenga muy atareados de susto en susto".
"Yo debuté con mi padre a los 8 años en 'Nuestra Natacha' de Casona, no me acuerdo de nada, pero de una cosa sí, una cosa que me acompaña siempre: los aplausos, imagínate qué divertido para una niña, parecía que todos los aplausos habían nacido sólo para mí, fíjate qué tontería más grande".
"Los cómicos solemos decir ante la muerte de un compañero, se murió fulano, pobrecito, y no es porque no creamos que se fue al paraíso, sino que el pobre ya no va a venir al camerino a prepararse con miedo a olvidar la letra, y eso es tan emocionante, sobre todo cuando sales a escena y ya pierdes todo temor, jajaja, en cuanto empiezas te acuerdas hasta del texto de tus compañeros".
Viviste tu gran sueño, interpretar y estar siempre en el escenario. A tu padre, el gran Pepe Isbert, nunca le hizo gracia que te dedicases al espectáculo y quería que estudiases. La guerra favoreció que no pudieses seguir estudiando y todo te encamino a tu pasión, el teatro.
Fuiste nombrada Académica de Honor por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España y de nuevo nos arrancaste una sonrisa cuando subiste a recoger el premio. Dando de nuevo una lección de humildad y generosidad donde tu hijo, Tony Isbert, que te entrego el premio, se sintió muy orgulloso de ti.
María, has sido un referente del cine español para todos nosotros y nos deja tristes pero con una sonrisa. Descansa en paz.
No era esta la película que quería comentar hoy, pero, ayer mismo la volví a ver y me anime a publicar este post. Bueno, esto está que arde. Aquí tenemos al gran coloso de Paul Newman que me pone a mí en llamas.
Esta película, ganadora de tres Óscar, mejor fotografía, mejor montaje y mejor canción está repleta de actorazos ya entraditos en edad, pero que están estupendos. Película de los años 70 que nos muestra una adaptación de la novela de Richard Martin Stern “la torre” y la novela de Thomas N. Scortia y Frank M. Robinson “el infierno de cristal”. En aquella época la Warner Bros tenía los derechos cinematográficos de “la torre” y la Twentieth Century Fox tenía los de “la torre de cristal”. He aquí el problema, corrían el peligro de estrenar ambos películas con la misma temática.
Las dos novelas en las que se basa la película se publicaron en Estados Unidos coincidiendo con la inauguración de las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York, ya que por entonces se especuló mucho en la prensa y la TV sobre las medidas de seguridad de aquellos enormes edificios en caso de incendio.
Fue Irwin Allen, conocido productor al que llamaban “el maestro del desastre” (le recordaremos por la película de “la aventura del Poseidón”) quien propuso a la Fox y la Warner asociarse para producir una sola película. La fox se haría cargo de distribuirla por Norteamérica y la Warner por el resto del mundo. Allen contrato a Stirling Silliphant para escribir el guión de ambas novelas. Quedando como título final “la torre del infierno” traducida aquí como “el coloso en llamas”.
Allen produjo y dirigió las escenas de acción del coloso en llamas junto con el director contratado por Allen, John Guillermin, autor de “Alarma: vuelo 502 secuestrado”. La elección lógica debería haber sido Ronald Neame tras el éxito de “la aventura del Poseidón” pero se encontraba en Alemania rodando y no pudo ser.
Había poco tiempo para el rodaje, apenas poco más de dos meses, por lo que se repartieron las tareas y se organizaron como hormiguitas. Guillermin dirigiría las escenas dramáticas y Allen las de acción. El director de fotografía de “la aventura del Poseidón” ya se había retirado por lo que Allen tuvo que contratar a nuevos directores de fotografía. Contaron con Fred Koenekamp, que trabajaría estrechamente en el equipo de Guillermin y Joseph Biroc que trabajaría en el equipo de Allen. Koenekamp es conocido por la película de Papillon, donde conoció a McQueen y este le recomendó para esta película, al final McQueen fue colocando a todos sus amigos en la película.
Se fueron incorporando personas que ya habían trabajado en “la aventura del Poseidón” para los efectos especiales.
Comentaban de Allen lo siguiente:
“Irwin Allen estaba ansioso por conseguir que todo pareciera real, pero al mismo tiempo, la seguridad (de los actores y los extras) era lo más importante para él. No menos de 30 personas del cuerpo del cuerpo de bomberos de San Francisco y los Ángeles estaban presente durante el rodaje de las escenas de acción más grande (...)”.
El fuego se conseguía mediante una mezcla de gases y el departamento de bomberos de los Ángeles limitaba los planos a 20 o 30 segundos como máximo debido al calor a que el calor era enorme y el fuego podría haberse propagado con facilidad. Esto nos limitaba enormemente los ángulos de cámara y las posiciones para iluminar, de manera que debíamos pensar cada plano minuciosamente con mucha antelación por medio de storyboards (...)
Nunca usé menos de tres cámaras simultáneamente para no perder detalles de la acción, y en ocasiones llegué a usar ocho, como en el gigantesco set del Salón Promenade (donde se encuentran los invitados cuando estallan los tanques de agua al final del film), que ocupaba un estudio de sonido al completo. Las cámaras se posicionaron en forma de óvalo rodeando el set, porque debíamos de cubrir las reacciones de los personajes principales y lo más difícil, evitar que desde un ángulo de cámara se viese la siguiente. Estuvimos 3 semanas rodando en aquel set (...).
Debido a que en el techo se acumulaba el calor de las llamas, al contrario que Koenekamp nosotros no podíamos colocar las luces en esa posición. Sin embargo, pronto me di cuenta que en la mayoría de los planos las luces no eran necesarias ya que las propias llamas eran una fuente de iluminación lo suficientemente potente y realista. Para compensar el poco tiempo que podía durar cada plano, en ocasiones rodamos a dos, tres, o incluso cuatro veces la velocidad normal, con lo que una vez proyectadas las imágenes a 24 fotogramas por segundo, las escenas parece que tienen una duración mayor. En muchas ocasiones, al rodar con varias cámaras a la vez, teníamos el problema de que la luz que era adecuada para una de ellas, podía ser insuficiente para otra. Por ello, tuvimos que realizar ciertos compromisos al iluminar, pero no nos importó ya que el material que estábamos consiguiendo era magnífico (...)."
En cuanto a la elección de los actores, en un principio McQueen estaba pensado para el papel del arquitecto, que era el papel protagonista, pero McQueen prefirió el papel de jefe de bomberos y le sugirió a Allen que el papel de arquitecto lo interpretara su gran amigo Paul Newman, quedándose este con Faye Dunaway como novia (una suerte para él que ya había tenido Mcqueen en otras películas). Curiosamente, tanto McQueen como Newman tienen las mismas líneas de diálogo porque así se quiso. Ambos cobraron lo mismo, 1 millón de dólares más el 7,5% de los beneficios. Nos encontramos con William Holden que interpreta a Jim Duncan, el constructor del edificio y la modelo Susan Blakely, a su hija Patty, casada con Roger Simmonds interpretado por Richard Chamberlain, que es el encargado de la instalación eléctrica del edificio. La actuación de Chamberlain, para mi gusto, deja bastante que desear, la verdad. Jennifer Jones (en su último film) junto con Fred Astaire, interpreta a una pareja que se enamora esa misma noche. Entre otros muchos actores.
Pero sin lugar a dudas, los que llevan el peso de la película son estos dos actorazos, McQueen y Newman, ambos con esos ojazos azules, no sé si pueden apagar un fuego o avivarlo más.
El coloso en llamas sienta un precedente para las películas de catástrofes. A partir de entonces se han hecho muchas, pero, con la esencia de esta, pocas. Se masca la tragedia desde el minuto uno, todo aparentemente normal pero...... Una gran fiesta, todos de gala, ellos con trajes y camisas con chorreras, ellas con largos vestidos y escotes que distraen. Se muestran planos desde abajo para que veamos lo grandioso del edificio (gran maqueta) y desde los ascensores externos, todo ello se empieza a alternar con un plano de un pequeño fuego que empieza en una de las salas pero que apunta maneras, no se trata de fuego en la sartén o una llamita de nada, no amigos, es fuego del bueno, del que quema. Nos va mostrando todo lo perfecto del edificio, todo lo nuevo, a estrenar, para que luego veamos en lo que se puede convertir en pocas horas la ambición y la codicia humana.
Incertidumbre y visión de desastre que solo el espectador conoce, antes que los protagonistas. Eso crea una tensión, como siempre digo, cuidado que viene el lobo. No les podemos avisar porque ellos están ensimismados con su fiesta, sus romances y el estreno del gran coloso.
A mi querido Paul Newman es al único al que le huele a chamusquina todo esto, intuye lo que se avecina y por eso él sí se aleja de los trajes con chorreras y lleva esa chaqueta de ante color canela que, con su pelo canoso, le da un aspecto magnífico, esta guapísimo (¿se me nota mucho que me encanta Paul?) El nos guía para que nosotros pensemos como él, necesita a alguien que le escuche y esos somos nosotros, los espectadores, le apoyamos en todo momento y sabemos lo que siente. Tenemos nuestras esperanzas puestas en él y en el jefe de bomberos, McQueen. No debemos olvidar a la maravillosa Faye Danawey (aquella que nos dejo locos con Bonnie and Clyde), interpreta a la novia de Newman y lleva un traje que incendia por sí mismo, no es que haga una interpretación de diez, pero es necesaria en esta película.
Todo comienza a complicarse a medida que pasan los minutos, que no son pocos, porque dura bastante este metraje. No nos deja ni un respiro, cuando parece que tiene arreglo va a peor y comienza la tragedia, no se puede parar, va a más, crece como la pólvora. Los planos del fuego en esta película son aterradores, muy buenos. El contraste de la música en la fiesta con el ruido de las llamas y la desesperación de Paul Newman para que le hagan caso, esta sensacional.
Muy buena elección la del vestuario. El constructor, Duncan interpretado por William Holden, no escatima en ahorrarse dinero a la hora de construir el edificio y se presenta con una chaqueta de raso roja, roja como el fuego, símbolo quizás de esa ambición y codicia humana. Duncan alardea de sus sistemas de seguridad y se niega a desalojar el edificio frente a un jefe de bomberos (McQueen) que le exige que desalojen. Fantásticos planos cuando todos se agolpan frente a los ascensores con nerviosismo, te hace sentir la angustia en tiempo real.
Película que está marcando historias de amor al tiempo que la cosa se complica. La pareja que se queda atrapada en una habitación por estar haciendo el amor. Ella con solo una camisa y ropa interior se arrastra por el suelo intentando sobrevivir y al final pasa lo inevitable. La pareja encantadora que se enamora esa noche, interpretada por el gran fred Astaire y Jennifer Jones. La escena de Faye y Newman en la cama....
He de decir que, en cuanto al guión, los diálogos son algo flojos pero, ante este tipo de películas, es lo que menos importa, te mantiene en vilo, que es lo importante, tampoco hay mucho que decir.
Como anécdota contaros que durante el rodaje se produjo un incendio de verdad en el estudio. Los bomberos que acudieron a sofocarlo fueron ayudados por el propio equipo del film incluyendo algunos de los actores que rodaban en ese momento. Steve McQueen echó una mano, todavía vestido con su uniforme de jefe de bomberos. Un bombero auténtico que estaba a su lado le reconoció y exclamó "¡Mi mujer no se lo va a creer!", a lo que McQueen respondió "La mía tampoco..."
Los efectos especiales para la época en que se hizo la película están muy logrados. Las maquetas apenas se aprecian como tal. El mismo Abbot comenta:
"Mi mayor misión en el film fue la fotografía de las miniaturas. Construimos el edificio de 138 pisos con un tamaño de 70 pies. Podríamos haberlo hecho incluso más alto, pero eso habría hecho imposible rodar planos picados, que eran imprescindibles. Una vez tuvimos construida la miniatura del edificio, tanto los fuegos como las explosiones debían de ser de la misma escala. Es la única manera de trabajar cuando ruedas con miniaturas. Después de tres días de pruebas, hallamos la escala apropiada una vez que estábamos fotografiando a 72 fotogramas por segundo, 3 veces la velocidad normal. (...)".
Destacar la música de John Williams, muy bien adaptada a cada momento.
Irwin Allen fue condecorado por distintas asociaciones de bomberos porque la película contribuyó a la mejora de los sistemas antiincendios por todo el mundo y la propia película comienza de esta manera:
“Esta película está dedicada a todos aquellos que dieron sus vidas para que otros pudieran vivir, a los hombres que luchan contra el fuego….”
Os dejo este post. Si os apetece pasar un rato entre llamas reales y no tan reales con Paul Newman, McQueen y la guapa Faye, ya sabéis, a ver la pelí.