Si esta imagen no te emociona, no te gusta el cine de verdad

martes, 31 de enero de 2012

3ª Y ÚLTIMA ENTREGA DE PLUNKEY DE CHOCOLATE

Han pasado casi un par de semanas y los nervios están a flor de piel. A angélica no la miran como a una persona, más bien como a una enemiga. German y Felipe ya no distinguen, se ciegan por llegar a ocupar el puesto de Ricardo. Están tan pendientes el uno del otro que hasta para ir al baño, van juntos. Cualquier conversación que mantienen cada uno de ellos con otro compañero es susceptible de ser investigada por uno de los dos, hasta asegurarse de que no se trata de algo relacionada con el tema central.

Una mañana, antes de entrar al trabajo, German observa como Felipe habla con un tipo en la calle, al pasar cerca de ellos, le miran y Felipe le saluda con un movimiento de cabeza. Al subir a la oficina, se asoma por la ventana, y allí están, Felipe y ese tipo extraño. German se da cuenta que Felipe le pasa un sobre a ese hombre discretamente.

Alicia se acerca a German y le agarra el brazo presionando suavemente.

German, ¿Qué miras?-dice Alicia.

-Nada, nada, estaba pensando-dice German.

-Desde luego, mira que estás raro desde que murió Ricardo, cualquiera diría que le apreciabas.

German, sin mirarla se dirige a su sitio, se sienta y enciende el ordenador mecánicamente, con la mirada perdida.

Alicia se queda de pie, se enciende un cigarrillo y, pensativa, se aleja con ese caminar tan característico, moviendo sus redondas caderas, embutidas en esa falda estrecha que parece que quiere estallar pero que en el fondo esta tan a gustito allí encerrada, manteniendo su labor de controlar esos glúteos bien firmes. Deja ver esas piernas a mitad de rodilla, con su línea de medias bien rectas, esa es Alicia, la que tanto gusta al compañero Mario y a David c. (amigos blogueros, este párrafo os lo dedico a vosotros).



Entra Felipe y saluda más alegre que nunca. Se quita el abrigo y lo cuelga con energía. Se para delante de la mesa de German.

-Que pasa jefecillo-le dice Felipe a German con ironía.

-¿A qué te refieres gilipollas?

-Bueno, todos sabemos que tú eras uno de sus preferidos, ¿no?

-Tú también podrías ser, te ibas con el de vez en cuando a jugar al pádel, ¿no?-contesta German con tono de burla.

-Bueno, da igual, que gane el mejor-dice Felipe guiñando un ojo mientras se aleja a su mesa.

-Por cierto, hace mucho que no nos vamos tú y yo de juerga, ¿no?-dice Felipe-Tendremos que organizar una buena.

Si, si. Una buena-Replica German.
Alicia, como de costumbre llega a la oficina la primera, esta vez le toca encender todas las luces. Ya han pasado tres semanas desde que se encontró el cuerpo sin vida de Ricardo.

Se sienta en su mesa y mira de reojo al despacho de Ricardo. Ve una pequeña luz en su interior. Se extraña pero sigue haciendo sus cosas. Vuelve a mirar al despacho, esta vez se queda más tiempo observando. Se levanta y se dirige despacio hacia la puerta, se queda por un instante de pie, delante de la puerta y como hacía antes de todo lo sucedido, se ajusta su vestido negro entallado, se mira la línea de sus medias sin darse cuenta que, esta vez, sus medias son totalmente lisas. Agarra el pomo de la puerta y lo gira con delicadeza. Las pupilas de sus grandes ojos se dilatan, German esta sentado en el gran sillón de respaldo alto. Su camisa esta manchada de sangre. Sobre la mesa, un plunkey partido por la mitad con una nota arrugada en medio,  manchada también de sangre.
-Me traes un café-dice German a Alicia.

-¿German por Dios…Qué, qué es toda esta sangre?


-Bueno, soy el nuevo jefe, ¿no? Ayúdame a limpiar todo esto antes de que lleguen los demás.

-Pero, ¿estás loco? ¿Qué has hecho?, no entiendo, no entiendo nada….

No te hagas la tonta ahora, tú lo querías igual que yo, por eso has estado más cariñosas estas semanas conmigo-dice German.

German, ¿Qué estás diciendo? ¿Qué yo quería que?, te has vuelto loco…

Que lo hiciera, querías que yo fuese el jefe, te gustan los jefes ¿no es así? No estarías conmigo a no ser que fuera jefe, ¿no? Igual que estabas con Ricardo.

Te has vuelto rematadamente loco, lo mío con Ricardo se acabo, él siempre lo negaba, pero nuestra relación estaba muerta, tan muerta como lo esta él.

En ese preciso momento German abre los ojos como si hubiera visto un fantasma, detrás de Alicia aparece  Ricardo, con media sonrisa se acerca a Alicia que se da la vuelta de un sobresalto.



Ves, al final lo nuestro no estaba tan muerto al fin y al cabo-dice Ricardo sonriendo y tocándola la cintura.

-Pero, Ricardo, ¿cómo?- dice Alicia entre sollozos.

Ricardo se acerca a German y le da una palmadita en el hombro.

-Gracias German, me has quitado un peso de encima, esto sí que es ser un empleado devoto y fiel.

German, con cara de extrañeza, le quita la mano del hombro bruscamente, se gira en la silla y se pone de pie.

-¿Que estás diciendo? ¿Qué broma es esta? Tú estabas muerto, vino la policía, unos hombres con guantes….-dice German sobresaltado-.

-Con dinero se puede hacer cualquier cosa, eso es algo que aprendí hace mucho tiempo-replica Ricardo- ¿Broma? No es ninguna broma. Gracias a ti, me he deshecho de Felipe sin tocarlo. Ese tocapelotas estaba liado con mi adorable abogada Angélica y me estaban chantajeando con ir a mi mujer y contarle una sarta de mentiras, bueno, algunas no tan mentiras, la verdad.

Ya no podía más. Cada mes me sacaban un dineral por su silencio, me colocaban una notita dentro del dichoso plunkey con nuevas amenazas. Angélica siempre llevo mis cuentas, también algo dudosas, para que mentir, y, mientras estuvimos juntos, mantuvo su silencio pero, ese víbora de Felipe, me arrebato todo y no contento con eso, decidieron vivir de mí, de mi dinero. Unas auténticas sanguijuelas, eso es lo que eran.



Se me ocurrió que quizás tú, su gran amigo de aventuras de divorciado, dejaría de ser tan amigo con la posibilidad de ver que todo podría ser tuyo de una vez por todas. Contrate a una persona que se encargo de pedirle un sobre a Felipe con dinero con la gran mentira de que él haría todo lo posible para lograr que Felipe se quedase con todo. Lo planee todo para que lo vieras y empezases a sospechar que Felipe trataba de eliminarte a ti. Un gran actor ese gran amigo mío.

Pero, si yo no lo hago, Felipe me hubiera matado a mí-dice German aterrorizado-.

¿Por qué iba a matarte? no lo creo. Felipe no era de esos, era más bien de chantajes, pero no mataría a una mosca y en el fondo tú lo sabías. ¿No es verdad?-Replica Ricardo- Felipe estaba convencido de que él se quedaría con todo porque yo me encargue de hacérselo creer.

Y, ¿Qué hay de los informes que mandaba Angélica? ¿A quién iban dirigidos?-pregunta German-

Todos iban dirigidos a un correo mío, eran muy divertidos, la mayoría hablaba pestes de ti y dejaba a Felipe como el mejor ¿curioso no? ella pensaba que se los mandaba a alguien desconocido-replica Ricardo-¿A que es divertido?-Ricardo se ríe a carcajadas, se acerca al plunkey, coge la nota arrugada que esta encima y lee: “gracias German, esta será la última nota del plunkey” coge un pellizco con los dedos y se lo lleva a la boca mientras sigue riendo. Se guarda la nota en el bolsillo.

German frunce el ceño y cierra fuertemente los labios para evitar decir una estupidez, levanta el cuchillo y amenaza a Ricardo. Alicia pega un grito.

Ya he llamado a la policía-dice Alicia-llegaran de un momento a otro.

German-dice Ricardo-suelta el cuchillo ¿No has tenido suficiente con hoy? A veces se pierde y otras se gana. La nota anónima que te envíe anoche te hizo decidirte del todo. Basto con echarle un poco de perfume del que usa Alicia y hacerte creer que ella quería todo esto. Tranquilo, la nota ya no esta en tu casa, ya se han encargado de hacerla desaparecer en cuanto has salido esta mañana.

No pongas esa cara German, es lo mejor que has hecho en tu trabajo. Lástima que no te pueda recompensar como es debido y que la policía no te vaya a creer nada de lo que le digas. No pienses en Angélica como posible testigo, porque ya no estará por aquí. Me encargue de enviarle un amigo, el mismo que paso por tu casa para coger la carta. Se encargo de darle una suma considerable de dinero con tal de que desapareciese del país durante mucho tiempo. Curioso, mi contacto me dijo que no se lo pensó dos veces, ni parpadeo, ni pensó en su gran amor, Felipe. Hizo las maletas y se fue. Ambos se aprovechaban el uno del otro mutuamente, creo yo. Ya sabes que Felipe adoraba a su mujercita y solo pensaba en recuperarla y, por lo visto, tú siempre has pensado en Alicia, por lo que he escuchado antes de entrar. ¿No es romántico todo esto?

¿Y tu supuesta muerte?-dice German-¿Que dirá la policía?

¿Qué muerte German?-dice Ricardo-aquí no ha muerto nadie, bueno ahora sí-dice riendo.-Pero mi muerte no consta en ningún sitio y los actores que contrate, son actores al fin y al cabo, ¿No?

Pero todos los de la oficina lo vieron-dice German-.

¿Qué todos?-replica Ricardo-¿mis empleados?, esos, por una buena suma, se reirán de todo y seguirán con sus monótonas vidas. Y no creo que les importe que vayas a la cárcel, al fin y al cabo has matado a una persona. Eres un asesino a la vista de todos.

Alicia-dice German. Ayúdame.

Ricardo le quita el cuchillo a German que apenas sujeta con fuerza. Se acerca a Alicia que no deja de llorar y le acaricia la cara.

-Alicia, German no era bueno para ti, te lo dije siempre ¿ahora lo ves?-dice Ricardo-yo en cambio, sigo queriéndote como el primer día.



FINNNNNN!!!

25 comentarios:

deWitt dijo...

Pues qué quieres que te diga?? Que este cambio de tercio ha sido fantástico y se te da de maravilla, así que repite repite que nosotros te leemos. Jejeje! Enhorabuena!!

Biquiños

JLin dijo...

Menudo final; esta vez he hecho los deberes y me había leído las dos partes anteriores :-)
Tienes maña para esto, si señora.

Lala dijo...

Gracias Dewitt. Así da gusto escribir, cuando tienes a gente que le gusta leerte y encima te dicen cosas así.

BEsotes majoooooo ;)

Lala dijo...

Jlin, así me gusta...con los deberes hechos. Me alegra que te haya gustado. Gracias por tus palabras. Espero que sigas haciendo los deberes. Yo haré lo mismo con tus post.

Besotes

SqSmaravillosa dijo...

Hola Lala! Jamás me hubiera imaginado este final tan ocurrente; si es que yo siempre lo digo: las infidelidades no traen nada bueno. Hay que ver lo que tuvo que hacer el hombre para que no se enterara su mujer. ¡Es que hay pasiones que matan!Muy buena la historia Lala, imaginación no te falta y eso es muy importante para contar cosas que lleguen a la gente. Besos

Lala dijo...

Ay sqs! así son las cosas. Este Ricardo se metio en un lío de los grandes. Es cierto, la infidelidad no trae nada bueno, por eso yo soy monógama, de uno en uno, para no tener que matar a nadie, jajaja!!!

Besotes

Sergio dijo...

¿Para cuando su adaptación a la gran pantalla?

Lala dijo...

Hola Sergio!! jajaja!! pues la gran pantalla que tanto admiro, difícil lo veo, pero no imposible! jajaja! mientras tanto, seguiré escribiendo lo que pueda.

Gracias por leerme!

Besotes

Susan lenox dijo...

Desde luego hay que ver, la imaginación que tienes y es que aquí, andamos sobradas de ello ¿ verdad lala??? Tú continua que sé te da muy bien esto de contar historias.
Besote.

Lala dijo...

Gracias por pasarte Susan!! si, imaginación no me falta ;) seguiré escribiendo cositas y comentando pelis, siempre que haya gente tan maja como tú que me anime a hacerlo.

Tú no te vayas muy lejos, eh?

Besitos

miquel zueras dijo...

Bravo, Lala, ha sido una intriga con enredo muy al estilo de Ellery Queen. Me ha encantado. Y no mates a nadie que eso no compensa. Espero ver pronto más de tus relatos. Besotes. Borgo.

Mario dijo...

Me ha gustado lo escrito y te agradezco la dedicado, me gusta la apariencia de Alicia, esos gluteos contentos con la falda bien llevada. El jefe parecía un tipo terrible y estaba rodeado de peores personajes, todos tratando de sacar ventajas de él pero les ha ganado la partida y se quedó con Alicia, que envidia. Un beso.

Lala dijo...

Gracias Miguel. Viniendo de ti es un halago. Seguiré escribiendo algunas cositas más para que me sigáis leyendo. Solo mato de mentira, como en las pelis, no están muertos de verdad (eso es lo que me decían cuando era pequeña y yo lloraba porque en la tele veía que moría alguien.Cosa de niños)

Un besote

Lala dijo...

Mario, ya sabía yo que te iba a gustar la dedicatoria. No te creas que el jefe gano la partida, al contrario, ha perdido, porque se ha mostrado tal cual es y no creo que Alicia quiera estar con un tipo así. Los que sí han salido perdiendo han sido Felipe (el que más) y German.

Besitos

Humberto Dib dijo...

Lala, lo confieso, tuve que volver a leer las 2 artes anteriores, pues temí que se me hubiera pasado alguna o que no recordara bien la historia.
Creo que alguien lo dijo por aquí, hay en ti una gran guionista, no deberías dejar pasar eso.

En muchos momentos me acordé de mi época de infidelidad (porque la tuve, lo confieso también) y las mil y una cosas que hay que hacer para sostener un edificio endeble que se viene abajo ante el menor movimiento. El final me gustó, pues te quedó de maravillas.

Otra cosa a destacar: la extensión, pues "largo" es mala palabra en el mundo bloguero, y sin embargo a mí me gusta así, lo voy leyendo mientras tomo un café, disfrutándolo como si de un libro se tratara.

Perdón, hoy estoy hablador.
Te dejo un beso enorme.
HD

Lala dijo...

Gracias por tus palabras Humberto. Viniendo de ti, es doble halago. la verdad es que en la historia la infidelidad es algo que Ricardo no pudo evitar. Lo verdaderamente preocupante es su manera de ser. Es un tipo de corazon negro, diria yo.

Me anima mucho que te haya gustado. tengo muchos relatos escritos que no enseño y este lo escribi en un momento. lo tuve que dividir en tres al ver su extension. Ya sabes, la imaginacion.
....y el haber estudiado guion, algo hace ;)

Un besote y gracias por tomarte un cafe leyendome.

Pd. sorry por las faltas. escribo desde el movil y no pongo acentos.

David C. dijo...

Que pena por Alicia ha terminado igual que las otras Alicias que he conocido. Historias de oficina.... ocurren. Te cuento que lei tu tercera parte del cuento escuchando a Stan Getz & Bill Evans en dos jazz (But Beautiful y la otra fue Night and Day). La música y la lectura juntas son un placer.

Piru dijo...

Ante estas entradas solo cabe agachar la cabeza y aplaudir sonoramente

Un beso Lala!

Javier Simpson dijo...

Entretenido relato, Lala, con su suspense. Es como en Familia de De Aranoa, pero con delito y muchas emociones ahí metidas.

Un abrazo y felicidades

Lala dijo...

Ay David, esta Alicia ha acabado mal o bien, según se mire...se ha dado cuenta de cómo era realmente Ricardo, eso es una suerte para ella.

La manera de leer mi relato me ha parecido perfecta David. Tú sabes como disfrutar de un buen momento.

Un besote

Lala dijo...

Gracias Piru!! así da gusto escribir con estas palabras que me pones. Ante esto solo puedo decir gracias, muchas gracias.

Un besote

Lala dijo...

Gracias Javi, me alegra que te haya gustado y que me sigas visitando. En breve estoy por tu rincón.

Un besote

Antonio de Castro dijo...

Me ha parecido muy bueno, por la trama con sus giros y sus sorpresas, y por lo bien que está contado. Coincido con Sergio en que pide una adaptación cinematográfica (o al menos cortometrajistica), y con David en que estas cosas pasan: de hecho, lo que más me gustó es que cuentas una historia cotidiana de infidelidades, traiciones y envidias laborales, pero con ese elemento de suspense casi irreal que es lo que la hace tan original y lleva al lector a seguirla con mucho interés. También está muy logrado el ritmo con el que van sucediendo los acontecimientos, de manera que a cada uno de ellos se le otorga el tiempo justo que requiere dentro de la narración.
Un saludo.

Lala dijo...

Gracias por tus comentarios Antonio. Ya te estaba echando de menos y por lo que me pones voy a esperar siempre tus comentarios ;)

La verdad es que sería genial pasarlo a corto. Ya he colaborado en varios cortos y en un largometraje y me encanta hacerlo. Puedo estar horas y horas rodando que no me canso.

Un besote muy grande

CAROL LEDOUX dijo...

Hace bunos días me leí tu relato y me encantó, Lala. Y sin duda, mi parte preferida es la tercera.

Sigue escribiendo, se te da realmente bien.